Manejar el parón lector.

¡Hola!

Hace un par de domingos te conté que este año estaba siendo complicado en cuanto a lecturas. He leído 34 libros hasta el momento, pero con una distribución un tanto anómala. Épocas con seis lecturas al mes, y otras con ninguna. ¿Te ha ocurrido también?

Hoy quiero contarte qué es el parón lector, cómo me ha afectado en este año y qué hago para solucionarlo.

¿Qué es el parón lector?

Seguro que en algún momento de tu vida has intentado ponerte a leer y no has sido capaz. O puede que, después de una época de estrés, tengas el tiempo libre suficiente como para leer tres sagas y sin embargo carecer de ganas. Eso es el parón lector.

No sé por qué sucede, simplemente ocurre. Y soy incapaz de coger un libro. O los empiezo y me quedo en el capítulo cinco. Todo mal.

No es cosa del 2020. El parón lector me acompaña un par de veces al año desde que comencé a ser lectora habitual. De hecho, en 2019 solo leí diez libros. Una cifra nada habitual para mí.

Soy una lectora de altibajos. Es verdad que, cuando soluciono el parón lector, puedo leerme de una sentada dos o tres libros. Pero, ¿no sería mejor la regularidad? Pongo empeño en pararle los pies. Busco en la estantería y escojo un libro y… nada. De nuevo a su sitio.

A veces me ocurre cuando estoy leyendo una novela y tengo que parar por falta de tiempo. Al volver, no puedo continuar. Y eso se extiende al resto de libros pendientes.

Pero claro, si vuelvo a recuperar el ritmo de lectura es porque supero el parón lector, ¿no? Voy a contarte cómo lo hago.

 

¿Cómo freno el parón lector?

Lo primero que hago cuando tengo un parón lector es obligarme a continuar la novela que estaba leyendo. ¡Error! Eso nunca me funciona. Así que te recomiendo que escojas otro libro de tu estantería para intentar ponerle solución al problema. A poder ser, un libro que se distancie del anterior, para que tu mente, de alguna manera, no los relacione.

Elijo novelas en las que tenga claro qué puedo esperar de ellas. Es decir, novelas a las que se les vea venir. Ni historias complejas, ni tramas enrevesadas… siempre acabo leyendo libros con un par de personajes principales y un argumento sencillo. Consigo despejar mi mente, y suelen ser muy fáciles de leer. A su vez, enganchan, y con ellos puedes volver a recuperar el ritmo.

Me dedico a otras cosas. A veces, forzar la máquina no es bueno. Si no puedo leer, no leo. Dedico mi tiempo a escribir o a innovar con otras formas de mantener la lectura presente. Por ejemplo, ahora los audiolibros son una muy buena opción para ello.

Intento buscar novedades que me llamen la atención. Esto me motiva a terminar mis lecturas para poder comenzarlo. Este quizá es el peor consejo de los que te doy en esta entrada. ¿Por qué? Por justo lo que te he dicho antes. Obligarse a leer no es bueno, dejas de disfrutarlo. Pero por si puede servirte, aquí te lo dejo.

Por último, quiero dejarte claro que no importa tu ritmo de lectura. Si un día lees dos páginas y otro veinte, está bien. E igual si lo haces con los libros en un año. El parón lector a veces se mantiene en el tiempo, y está bien esforzarse para ponerle fin, pero no es una obligación leer una novela de trescientas páginas en dos días. Esto no es una competición.

En esta entrada de la web te recomendé una novela que acabó con uno de mis parones lectores de este año, por si lo quieres recordar.

Esto es todo lo que puedo contarte sobre el parón lector. Y tú, ¿tienes algo que decirme sobre él?

1 comentario en “Manejar el parón lector.”

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